POR.- BALISTICA FORENSE (14ª ED.)

POR.- BALISTICA FORENSE (14ª ED.)
Editorial:
PORRRUA
Número Edición:
Materia
DERECHO
ISBN:
978-970-07-6320-0
Disponibilidad:
Disponibilidad inmediata

Antiguamente las armas de fuego eran identificadas por el taco. En el tiroteo que tuvo lugar en el caso Cadoudal,2 los restos de papeles que habían servido de taco, encontrados en el lugar de los hechos, permitieron identificar al autor, quien resultó ser el hijo del Sr. Troche, relojero residente en Francia.
Posteriormente, con la invención del cartucho aparecieron los proyectiles, cuyas características de clase (calibre, número, anchura y dirección de las estrías) eran utilizadas por los expertos para realizar el debido cotejo entre los proyectiles relacionados con el hecho y los disparados por el arma cuestionada. Sin embargo, al encontrar concordancia entre las características de clase. sólo podían formular conclusiones del tipo siguiente: "El proyectil ha sido disparado por el arma del acusado o por otra semejante".3 Henry Goodard (1835), Alejandro Lacassagne (1889), Paul jeseride (1893) y Víctor Balthazard, figuran como los iniciadores de esta disciplina. De todos ellos, Balthazard " fue el primero en formular la nomenclatura de los diversos elementos del arma que imprimen su huella en la bala o en el casquillo, y observó que, incluso en una fabricación en serie y con el mismo utillaje, su aspectos varía hasta el punto de permitir la identificación.

Antiguamente las armas de fuego eran identificadas por el taco. En el tiroteo que tuvo lugar en el caso Cadoudal,2 los restos de papeles que habían servido de taco, encontrados en el lugar de los hechos, permitieron identificar al autor, quien resultó ser el hijo del Sr. Troche, relojero residente en Francia.
Posteriormente, con la invención del cartucho aparecieron los proyectiles, cuyas características de clase (calibre, número, anchura y dirección de las estrías) eran utilizadas por los expertos para realizar el debido cotejo entre los proyectiles relacionados con el hecho y los disparados por el arma cuestionada. Sin embargo, al encontrar concordancia entre las características de clase. sólo podían formular conclusiones del tipo siguiente: "El proyectil ha sido disparado por el arma del acusado o por otra semejante".3 Henry Goodard (1835), Alejandro Lacassagne (1889), Paul jeseride (1893) y Víctor Balthazard, figuran como los iniciadores de esta disciplina. De todos ellos, Balthazard " fue el primero en formular la nomenclatura de los diversos elementos del arma que imprimen su huella en la bala o en el casquillo, y observó que, incluso en una fabricación en serie y con el mismo utillaje, su aspectos varía hasta el punto de permitir la identificación.